6 condados más piden a las personas usar cubrebocas en interiores; la variante Delta hace estragos



Lilian Zhu, de 17 años, trabaja en su computadora portátil mientras usa un cubrebocas dentro de Charlie's Coffee House en Pasadena del Sur el domingo. (Francine Orr / Los Angeles Times)


© Proporcionado por The LA Times
Lilian Zhu, de 17 años, trabaja en su computadora portátil mientras usa un cubrebocas dentro de Charlie’s Coffee House en Pasadena del Sur el domingo. (Francine Orr / Los Angeles Times)

Seis condados más de California están instando a los residentes a usar cubrebocas en entornos públicos interiores, en medio de los preocupantes aumentos en los casos de coronavirus y la circulación continua de la variante Delta altamente contagiosa.

Las últimas recomendaciones de Santa Bárbara, Monterey, Napa, San Benito, Santa Cruz y Ventura elevan a 17 el número de condados que ahora piden que incluso las personas completamente vacunadas utilicen mascarillas sanitarias como precaución mientras se encuentran dentro de lugares como supermercados, cines y tiendas minoristas.

Hasta ahora, solo uno, Los Ángeles, ha dado un paso más y ha ordenado que se usen cubrebocas en tales entornos. La ciudad de Pasadena, que tiene su propio departamento de salud independiente, indicó que haría lo mismo a finales de esta semana.

“Todos los miembros de la comunidad deben tomar medidas para protegerse a sí mismos y a los demás contra este virus potencialmente mortal”, señaló el lunes el Dr. Robert Levin, oficial de salud del condado de Ventura. “Si bien las vacunas siguen siendo nuestra mejor herramienta contra COVID-19, el uso de mascarillas sanitarias en ambientes interiores y exteriores abarrotados nos ayudará a frenar la propagación de esta última ola de contagios”.

La nueva ronda de advertencias significa que aproximadamente el 56% de los californianos viven en un condado que recomienda o requiere el uso de esta protección en interiores para todas las personas, incluidas las inoculadas contra COVID-19.

Y, si las infecciones continúan aumentando, es probable que esa cifra incremente en los días y semanas venideros.

Los funcionarios de salud han caracterizado las nuevas solicitudes de uso de cubrebocas en interiores como una táctica eficaz, pero discreta, para reducir la transmisión del coronavirus, que ha aumentado rápidamente tras la reapertura de California el 15 de junio.

“Sigue siendo de vital importancia que sigamos aplicando las pautas de seguridad, como quedarnos en casa si se siente mal, usar una mascarilla sanitaria en lugares públicos cerrados, evitar eventos concurridos y practicar una buena higiene de manos”, explicó el Dr. Henning Ansorg, oficial de salud de Santa Bárbara en un comunicado el lunes.

Ninguno de los cinco últimos condados en recomendar el uso de la mascarilla sanitaria en interiores ha registrado recuentos de casos de coronavirus altísimos. Pero la mayoría ha informado de un ascenso en el promedio de contagios diarios desde hace un mes, según datos compilados por el Times.

Santa Bárbara, por ejemplo, ha registrado un promedio de alrededor de 29 nuevos casos de coronavirus por día durante la última semana, un número relativamente bajo en comparación con oleadas anteriores, pero casi seis veces más alto que el nivel de mediados de junio.

Durante la última semana, California ha tenido un promedio de 4.199 nuevos casos diarios. Eso es más del cuádruple del número de hace un mes, aunque todavía es solo una fracción de lo que el estado informaba durante el apogeo de la oleada de otoño e invierno.

A pesar de las decisiones que se toman a nivel de condado, tanto el Departamento de Salud Pública de California como los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC, por sus siglas en inglés) sostienen que las personas completamente vacunadas pueden dejar de utilizar cubrebocas en la mayoría de las situaciones, dado el alto nivel de protección que brindan los antígenos.

Los expertos indican que el último impulso de la pandemia es el resultado de algunos factores. Primero, los funcionarios reconocieron que es probable que haya algunos aumentos en la transmisión después del 15 de junio, el día en que California eliminó prácticamente todas sus restricciones relacionadas con el coronavirus en negocios y espacios públicos.

A partir de ese día, a los californianos completamente inoculados se les permitió ir sin mascarilla a casi todas partes, mientras que los residentes no vacunados todavía tenían que usar cubrebocas en los espacios públicos interiores.

Sin embargo, dado que muchas empresas y lugares no revisaron el estado de vacunación de sus clientes, es posible que una gran cantidad de personas no inoculadas comenzaran a quitarse esta protección, incluso en entornos en los que todavía eran necesarios.

Los funcionarios señalan que las recomendaciones o requisitos universales de uso de cubrebocas en interiores evitarían que esto sucediera, aunque a costa de pedir a los individuos vacunados que renuncien a una de sus libertades recientemente ganadas.

“Esto simplemente iguala las condiciones. Proporciona protección para todos”, indicó la semana pasada el Dr. Muntu Davis, oficial de salud de Los Ángeles.

Otro problema cada vez más urgente es la circulación continua de la variante Delta, que se cree que es dos veces más transmisible que las cepas convencionales de coronavirus.

Desde que se confirmó su presencia en California en abril, Delta se ha convertido rápidamente en la cepa dominante en el estado, representando el 48.8% de todos los casos analizados en junio.

Si bien los funcionarios señalan que las vacunas contra COVID-19 disponibles parecen seguir siendo muy efectivas contra la variante Delta, la preocupación es que podría propagarse fácilmente entre aquellos que no están inoculados o que aún no han completado su régimen de dos dosis en los casos de Pfizer-BioNTech o Moderna.

“Las personas totalmente vacunadas están bien protegidas de los contagios y enfermedades graves debidas al COVID-19, incluida la variante Delta. Inocular a tantas personas como sea posible, tan pronto como se pueda, sigue siendo nuestra mejor defensa contra la infección grave por coronavirus y el daño que puede causar a nuestra región”, escribieron funcionarios de los condados de Monterey, Napa, San Benito y Santa Cruz en una declaración conjunta el lunes.

A pesar del relativo éxito de California en cuanto a la vacunación, millones de personas siguen siendo vulnerables. En general, el 60% de los californianos ha recibido al menos una dosis hasta la fecha y alrededor del 52% está completamente inmunizado, según muestran los datos del Times.

Sin embargo, la cobertura de la vacuna varía mucho de una comunidad a otra. Siete condados, por ejemplo, han inoculado parcialmente a más del 70% de sus residentes. Pero en otros ocho, menos del 40% de los residentes han recibido al menos una dosis.

La esperanza es que medidas como el uso intensificado de mascarillas sanitarias ayuden a frenar la transmisión del coronavirus antes de que sean necesarias medidas más estrictas. Pero la mejor manera de prevenir eso, subrayan los funcionarios, es que más personas se vacunen.

“Si queremos poner fin a esta pandemia de una vez por todas, si queremos dejar esto atrás, podemos hacerlo en cuestión de semanas, no meses”, señaló el gobernador Gavin Newsom a los periodistas el lunes. “Es tan simple como esto: si no se ha vacunado, hágalo”.

El redactor del Times, Rong-Gong Lin II, contribuyó a este artículo.

Si quiere leer este artículo en inglés, haga clic aquí.

Este artículo fue publicado por primera vez en Los Angeles Times en Español.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *