Lionel Messi se prepara para recibir su séptimo Balón de Oro.FRANCK FIFE (AFP)

París sonríe a Leo Messi. Frío en el PSG, todavía angustiado por su tormentosa salida del Barcelona, el argentino encuentra consuelo en la capital francesa, su refugio para coronarse como el mejor futbolista del mundo. Messi levantó este lunes su séptimo Balón de Oro, aumenta la distancia con Cristiano (cinco) y mira desde muy arriba los tres galardones de Johan Cruyff, Michel Platini y Marco van Basten. “Es increíble volver a estar acá. Hace dos años dije que no sabía qué podía pasar y me preguntaban si me iba a retirar. Tengo muchas ganas de seguir peleando por muchos retos. No sé cuánto me queda, pero espero que sea mucho. Quiero agradecer a mis compañeros del Barça y del PSG, pero muy especialmente a mis compañeros y técnicos de Argentina. Muchas veces ganaba este premio y me quedaba la espina clavada con la selección. Este premio es por lo que hice con Argentina. Y quiero hacer una mención a Lewandowski, creo que tenés que tener uno en tu casa”, dijo Messi, de 34 años.

El argentino, con 613 puntos, dejó a Lewandowski con el Balón de Plata (580 puntos). Al polaco, campeón con el Bayern de la Bundesliga, no le alcanzó con el aluvión de goles que marcó (55 en 47 partidos) ni con el recuerdo de la Champions League que conquistó en 2020 (el año pasado no hubo gala). Sin embargo, la revista France Football tenía una especie de premio consuelo para el delantero del Bayern, que se quedó con el galardón al goleador del año. Jorginho, fue Balón de Bronce como doble campeón de Europa, con 460 puntos: levantó la Orejona con el Chelsea y la Eurocopa con Italia. A la carrera de Benzema, cuarto, no le bastó su excepcional temporada en el Madrid (30 dianas en 46 encuentros) ni la Liga de Las Naciones que ganó con Francia. Sumó 239 puntos.

Entonces, cuando se apagaban los candidatos, apareció el candidato de todos los años: Messi. Desde que fue tercero en 2007, el exjugador del Barcelona solo quedó fuera de los tres mejores una vez. Fue en 2018, cuando Argentina se desdibujó en el Mundial de Rusia y al Barça de Ernesto Valverde se le atragantó la Champions en Roma. Ahora suma 13 podios, uno más que Cristiano Ronaldo. “La mayor ambición de mi carrera es ganar títulos, ser un buen ejemplo y dejar mi nombre escrito con letras de oro en la historia del fútbol”, publicó Cristiano en su cuenta de Instagram. El portugués le respondió a Pascal Ferré, redactor jefe de France Football, que había declarado que “la ambición” del exjugador del Madrid era “terminar su carrera con más Balones de Oro que Messi”. “Es inaceptable que el responsable de otorgar un premio tan prestigioso pueda mentir de esta manera, en absoluta falta de respeto a alguien que siempre ha respetado France Football y el Balón de Oro”, remarcó el portugués, de 36 años, que se ausentó de la gala en París.

El nuevo galardón, en cualquier caso, no sorprendió a Messi. A diferencia de 2010, cuando esperaba que se lo llevaran Iniesta o Xavi —campeones del mundo en Sudáfrica— el argentino se frotaba las manos rumbo a su séptimo Balón de Oro. Aunque sabía que no eran suficientes sus 38 goles en 47 partidos con el Barcelona en la campaña 2020-2021 y mucho menos la Copa del Rey que alzó en Sevilla, al actual número 30 del PSG lo avalaba su primer título grande con la selección argentina: después de ganar el Mundial sub-20 en 2005 y el oro olímpico en 2008, se llevó la Copa América de 2021, éxito sumado a su sonado aterrizaje en París.

En el PSG, en cualquier caso, todavía están a la espera del mejor Messi. El argentino se ha perdido ocho partidos en la temporada (siete por lesión) y solo ha sumado cuatro goles y tres asistencias en los 11 partidos que ha disputado en el cuadro parisino. Un rendimiento que le hizo ganar detractores en la víspera de la gala en París. “Estoy harto, podrido, de que le den el Balón de Oro a Leo Messi. ¿Qué hizo este año? ¿Ganar la Copa América?”, se había quejado Evra. “Elegir a Messi en 2021 sería devaluar el Balón de Oro”, se había sumado a las críticas Jean-Pierre Papin, ganador del Balón de Oro en 1991.

Triunfó Messi y triunfó Pedri, que recibió el Trofeo Kopa al mejor jugador menor de 21 años. “Hace poco cumplí 19 años y esta es la mejor manera de festejarlo, al lado de los mejores del mundo. Quiero agradecer al Barça y, sobre todo, a los capitanes. Leo, gracias por todo lo que me apoyaste”. Poco después, el argentino subía, de nuevo, al podio.

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