Un atacante abrió fuego en la secundaria Oxford High School en Michigan la tarde del martes; 11 personas recibieron disparos. Tres estudiantes fallecieron y varios más fueron lesionados de gravedad.

Más tarde, un estudiante varón de 15 años fue arrestado en conexión con el tiroteo y, según informaron las autoridades, estaba en la cárcel juvenil.

El tiroteo fatal en Oxford, condado de Oakland —unos 48 kilómetros al norte de Detroit— se suma a una larga lista de tiroteos escolares registrados este año en Estados Unidos luego de una pausa durante la pandemia de coronavirus, cuando muchas escuelas tuvieron enseñanza a distancia.

El tiroteo fue el más mortífero de este año, según Education Week, que rastrea este tipo de tiroteos e informó que en lo que va de 2021 se han registrado 28.

Muchos detalles, incluido el nombre del sospechoso y el motivo, no estaban claros. Esto es lo que sabemos.

A las 12:51 p. m. del martes, las autoridades recibieron la primera de más de cien llamadas al 911 sobre el tiroteo.

Cuando los estudiantes de la secundaria Oxford escucharon por primera vez los disparos, se apresuraron a protegerse y usaron sillas para atrincherarse detrás de las puertas de los salones de clase. En cinco minutos, dijeron las autoridades, 11 personas habían recibido disparos.

El atacante disparó entre 15 y 20 veces con una pistola semiautomática antes de que los oficiales lo detuvieran en un pasillo de la escuela, dijeron las autoridades. Quedaban siete balas en el arma, indicó el alguacil del condado, Michael Bouchard, durante una rueda de prensa la noche del martes.

Sin intervención, añadió el alguacil Bouchard, “podríamos estar, si es que es posible, en una situación peor”.

Después del tiroteo, los estudiantes dijeron que huyeron del edificio. Algunos padres llegaron a toda prisa a una tienda cercana para reunirse con sus hijos.

Los funcionarios de todo Estados Unidos expresaron conmoción y emitieron declaraciones de tristeza y frustración, mientras los residentes del condado de Oakland anunciaban una vigilia y se preparaban para los funerales.

Los líderes del Partido Demócrata renovaron sus llamados a tomar más acciones para reducir la violencia ocasionada por las armas de fuego.

“Nadie debería tener miedo de ir a la escuela”, dijo la gobernadora de Michigan, Gretchen Whitmer, en un comunicado. Más tarde, en una conferencia de prensa, añadió: “Creo que esta es la peor pesadilla de un padre”.

Las autoridades identificaron a los fallecidos como Hana St. Juliana, de 14 años; Madisyn Baldwin, de 17; y Tate Myre, de 16, quien murió en la patrulla de un alguacil camino al hospital.

“No había tiempo para esperar”, dijo el alguacil Bouchard del oficial que puso a Tate, un jugador de fútbol americano, en su auto.

Las edades de los otros siete estudiantes lesionados iban de los 14 a los 17 años, dijeron los oficiales, entre ellos tres que se encontraban delicados y una en condición grave.

Entre los que estaban en situación crítica había un chico de 15 años que recibió un disparo en la cabeza, una chica de 17 años herida en el pecho y una niña de 14 herida en el cuello y el pecho. La noche del martes seguía conectada a un ventilador.

“Luce muy difícil para esta jovencita”, dijo Bouchard.

La única persona adulta herida fue una maestra de 47 años que había sido dada de alta del hospital y que no fue identificada, añadió.

Se conocen pocos detalles sobre el estudiante arrestado, a quien las autoridades han descrito como un estudiante del décimo grado en la secundaria Oxford High School y residente de Oxford Village, un suburbio con una población de menos de 3500 habitantes.

Luego de su aprehensión, se rehusó a declarar en presencia de sus padres, dijeron los agentes. La familia, añadieron, ha contratado a un abogado.

Los oficiales no identificaron un motivo.

“La persona que más sabe sobre el motivo no quiere hablar”, dijo el alguacil Bouchard durante la rueda de prensa.

Agregó que la pistola Sig Sauer de 9 milímetros utilizada en el tiroteo había sido adquirida por el padre del sospechoso cuatro días antes. El arma tenía cargadores con 15 municiones, dijo, dos de las cuales se habían encontrado hasta ahora en la escuela.

Las autoridades dijeron que no creían que el estudiante hubiera planeado el tiroteo con nadie más y seguían investigando.

Los tiroteos masivos en las escuelas han sido una tragedia recurrente en Estados Unidos. En 2018, un atacante mató a 17 personas e hirió a otras 17 en la secundaria Marjory Stoneman Douglas en Parkland, Florida. El mismo año, otro atacante mató a 10 personas en la escuela Santa Fe High School en Texas.

“Este es un problema peculiarmente estadounidense que debemos atender”, dijo Whitmer el martes.

Livia Albeck-Ripka es una reportera de The New York Times que actualmente vive en California. Anteriormente, fue reportera en el buró del Times en Australia. @livia_ar


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